Anticipándose a la temporada de huracanes, el Gobierno Municipal de Nuevo Laredo realizó la primera Sesión Ordinaria del Consejo Municipal de Protección Civil 2025, en la que se presentó el plan de preparación ante fenómenos climatológicos como ciclones, tormentas tropicales y huracanes.
El consejo está conformado por representantes de dependencias municipales, estatales y federales, así como integrantes del sector empresarial, académico y profesional.
Entre las dependencias participantes destacan la Secretaría de Servicios Públicos Primarios, Tránsito y Vialidad, Salud Municipal, COMAPA, Aduanas y Migración.
Durante la sesión, se subrayó la importancia de fomentar una cultura de prevención y la relevancia de las obras de infraestructura hidráulica impulsadas por el gobierno municipal, como los colectores pluviales, que buscan reducir riesgos por lluvias intensas.
El director de Protección Civil y Bomberos, Humberto Fernández Diez de Pino, informó que la temporada de huracanes en el océano Pacífico iniciará el 15 de mayo, mientras que en el Atlántico comenzará el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre.
De acuerdo con los pronósticos, se esperan entre 16 y 20 fenómenos tropicales en el Pacífico, y de 13 a 17 en el Atlántico, lo que representa un total estimado de hasta 37 eventos con potencial de evolucionar a huracanes de categoría 1 a 5.
El funcionario también dio a conocer la capacidad operativa de la Dirección de Protección Civil, que actualmente dispone de 10 unidades móviles, incluyendo 3 ambulancias, 3 vehículos de ataque rápido, 2 camiones de bomberos, 2 pipas y 2 lanchas, además de equipo de comunicación autónomo.
La fuerza operativa está compuesta por 60 elementos, 20 voluntarios, 68 bomberos y 22 paramédicos.
Finalmente, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a mantenerse informada por canales oficiales y a colaborar con acciones preventivas, como mantener limpias las banquetas y evitar obstrucciones en el sistema de alcantarillado.
La prevención, subrayaron, es la herramienta más eficaz para salvaguardar vidas y patrimonios ante posibles contingencias.









