El gobierno de Rusia ha exigido la liberación inmediata de Pavel Durov, fundador de Telegram, quien fue detenido en Francia. Las autoridades rusas han expresado su preocupación por la falta de cooperación de Francia y han solicitado acceso consular para Durov, quien posee tanto la nacionalidad rusa como la francesa.
El arresto de Durov ha generado tensiones diplomáticas, con Rusia argumentando que la detención podría tener motivos políticos, posiblemente relacionados con la búsqueda de acceso a la información personal de los usuarios de Telegram. En respuesta, Telegram ha afirmado que su director ejecutivo no tiene nada que esconder y que la plataforma cumple con las leyes de la Unión Europea.
El caso de Durov ha provocado reacciones internacionales, con figuras como Elon Musk y Edward Snowden manifestando su apoyo y denunciando la detención como una violación de los derechos humanos y la libertad de expresión. La situación ha puesto en el centro del debate la seguridad y el uso de plataformas digitales en un contexto global cada vez más regulado.









