La jornada electoral de este domingo, considerada histórica por tratarse de la primera elección directa de integrantes del Poder Judicial, fue percibida por muchos ciudadanos como tediosa, confusa y mal informada, especialmente entre personas adultas mayores.
Desde las primeras horas del día, se reportaron demoras en la apertura de casillas, algunas de las cuales no lograron iniciar actividades a las 8:00 de la mañana debido a la ausencia o retraso de funcionarios de casilla.
Esta situación provocó largas filas y tiempos de espera considerables en varios puntos del país.
Una de las principales quejas por parte de los votantes fue la falta de información clara y accesible sobre los candidatos.
La complejidad de las boletas, con un elevado número de aspirantes —incluso más de uno por cargo en algunos casos—, dificultó la toma de decisiones en el momento del sufragio.
Muchos ciudadanos tardaron entre 10 y 20 minutos en emitir su voto, lo que ralentizó significativamente la dinámica en las casillas.
“Para mí fue importante saber por quién votar, así que me informé en redes sociales y con adultos”, comentó José Emiliano Rodríguez Pérez, de 19 años. “No fue complicado, pero sí cansado. Había demasiadas opciones. Hay que ser responsables desde jóvenes”, agregó el estudiante universitario, quien destacó la importancia de su formación cívica para motivar su participación.
Por su parte, Juan Manuel Salinas, votante de mayor edad, relató que su proceso fue más ágil, aunque reconoció que votó por algunos candidatos con base en su simpatía o por su cercanía con el Ejecutivo federal.
“Me tomó unos 10 minutos. Conocía a algunos, pero no a todos”, explicó. A pesar de las dificultades logísticas y de orientación, la jornada transcurrió sin incidentes graves.
Sin embargo, el proceso puso en evidencia la necesidad urgente de mejorar los mecanismos de información y orientación ciudadana en este tipo de ejercicios democráticos.
La experiencia de este proceso electoral subraya la importancia de campañas informativas previas, claras y accesibles, para evitar que el exceso de opciones y la falta de conocimiento sobre los aspirantes se conviertan en un obstáculo para la participación ciudadana efectiva.










