El Comité Olímpico Ruso ha decidido apelar la suspensión que le impuso el Comité Olímpico Internacional (COI) a mediados de octubre, y esta apelación será presentada ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). La suspensión impuesta por el COI conlleva una serie de efectos, incluyendo la privación de financiamiento olímpico.
El motivo detrás de esta suspensión radica en la decisión del Comité Olímpico Ruso de asumir la tutela de los organismos deportivos en las regiones ucranianas de Donetsk, Jersón, Lugansk y Zaporiyia, que están actualmente ocupadas por el ejército ruso. Esta acción unilateral fue considerada por el COI como una violación de la integridad territorial del Comité Nacional Olímpico de Ucrania, de acuerdo con los principios establecidos en la Carta Olímpica.
El TAS, con sede en Lausana, ha iniciado el proceso de intercambio de conclusiones escritas entre las partes involucradas y la formación del panel de jueces para abordar esta apelación. Aunque no se ha fijado una fecha para la audiencia, se espera que el TAS juegue un papel importante en resolver esta disputa.
Es importante destacar que la suspensión del Comité Olímpico Ruso es parte de una serie de sanciones impuestas por el COI desde la invasión de Ucrania por parte del ejército ruso en febrero de 2022. Estas medidas incluyen la exclusión de los deportistas rusos y bielorrusos de competiciones internacionales, así como la eliminación de los símbolos oficiales de estos dos países de los escenarios deportivos y los podios mundiales. Sin embargo, esta suspensión no afecta la posible participación de los atletas rusos y bielorrusos en los Juegos de París 2024 y los Juegos de Invierno en Milán-Cortina 2026, una decisión que el COI tomará en un momento posterior.









