El juicio contra Sam Bankman-Fried, ex-presidente de FTX, una de las principales plataformas de criptomonedas en el mundo que ahora se encuentra en quiebra, comenzó este martes para determinar si cometió un fraude masivo que afectó a más de un millón de clientes. El joven de 31 años, previamente uno de los líderes respetados en el mundo de las criptomonedas, ingresó solo a la sala de audiencias sin esposas y se sentó junto a sus abogados.
Vestido con un traje gris y una corbata a rayas, lucía un cabello más corto en comparación con sus imágenes anteriores en las que solía tener una cabellera rizada. El juez Lewis Kaplan se dirigió directamente a él y le informó que la decisión de testificar durante el juicio «depende exclusivamente de él» y que podría hacerlo en cualquier momento. Hasta ahora, su defensa no ha revelado si planea dar testimonio durante el proceso, y en caso de ser condenado, podría enfrentar décadas en prisión.
El ascenso meteórico de Bankman-Fried se ha visto igualado por su rápida caída en desgracia. En pocos años, convirtió su plataforma FTX en una de las principales empresas de intercambio de criptomonedas en el mundo, acumulando una inmensa fortuna en el proceso. FTX llevó a cabo una campaña de marketing agresiva, asociándose con celebridades como la supermodelo brasileña Gisele Bundchen y la estrella del baloncesto estadounidense Stephen Curry. Además, Bankman-Fried ayudó a rescatar a otras empresas del sector en momentos difíciles.
Sin embargo, su imperio comenzó a tambalear en noviembre pasado cuando un informe periodístico reveló relaciones comerciales entre FTX y Alameda Research, la rama de inversiones en criptomonedas de la empresa. Las acusaciones señalaban que algunos fondos de clientes de FTX se utilizaron sin su conocimiento para financiar a Alameda y realizar inversiones de alto riesgo. Esto generó pánico entre los inversores y socios comerciales, llevando a la quiebra de FTX y la pérdida de miles de millones de dólares.
La Fiscalía Federal de Manhattan acusó a Bankman-Fried de desviar fondos de clientes de FTX a Alameda, así como de comprar propiedades en las Bahamas por cientos de millones de dólares y hacer donaciones a candidatos políticos en Estados Unidos. Se estima que las presuntas acciones de Bankman-Fried podrían haber afectado a más de un millón de personas. El ex-presidente enfrenta cargos de fraude y conspiración criminal, y si es condenado, podría enfrentar un largo período en prisión.
Este juicio es un episodio significativo en el mundo de las criptomonedas, y se espera que arroje luz sobre las prácticas en la industria y las implicaciones legales relacionadas con las criptomonedas y su regulación. El caso de Bankman-Fried es un recordatorio de los riesgos asociados con las inversiones y el manejo de criptomonedas, así como de la necesidad de una supervisión adecuada en esta área en rápido crecimiento.









