El “subsidio” mensual local que obtiene el Servicio de Administración Tributaria (SAT) es por más de 400 millones de pesos por el producto de las ventas de gasolina, lo cual encarece el precio del carburante, señalaron empresarios gasolineros.
“Esta cifra es un gasto adicional que encarece el carburante y esto es solamente de lo que se venden los expendios en Nuevo Laredo. Ahora bien, si este impuesto fuera retirado, el cliente tendría un precio más accesible”, dijo Luís Ángel Medina Rodríguez, gerente de una expendedora local.
Hizo saber también que en México se paga IEPS por la gasolina que se consume; sin embargo, para evitar la volatilidad, la dependencia establece cada semana un estímulo fiscal con base en el tipo de cambio, precios de referencia internacionales y costos logísticos.
El entrevistado, cuyo negocio aparece adherido a la Asociación de Gasolineros de Nuevo Laredo, señaló que el Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS), conocido también como subsidio representa un sangrado a los empresarios carburantes.
“Se tiene como historial que se ha mantenido en su aplicación de manera sostenida un aumento de dos a tres centavos por litro, el que aplica sigilosamente, lo paga el consumidor y en nada beneficia al expendedor”, asentó Rubén Dávila, gerente de una gasolinera.
Estableció que la autoridad de Gobierno Federal cobra además de manera anticipada esos casi 400 millones al mes del IEPS, lo que representan un pago de alrededor de un millón de pesos de cada vez que surten combustible cada una de las 63 gasolineras existentes en la ciudad.
El pago del IEPS, agregado al del IVA, al de Pemex y al de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), mantienen caótica la economía de la mayoría de los expendios y el precio del carburante, además de un aparente “jineteo” del subsidio por la autoridad.
Asintió que el retiro del IEPS o llamado también subsidio, aliviaría el precio y lo dejaría accesible al público consumidor, hasta convertirse en un efecto consecutivo de beneficio general.









