Claudia Sheinbaum, Coordinadora de los Comités de Defensa de la 4T, se dirigió a un grupo de banqueros en México y enfatizó la importancia de utilizar la inversión extranjera para generar bienestar y promover la prosperidad compartida. Hizo hincapié en la idea de «por el bien de todos, primero los pobres», abogando por mantener la austeridad republicana, mejorar los salarios y fortalecer las relaciones con Estados Unidos a través del nearshoring, así como impulsar la reconstrucción en Guerrero y otros proyectos.
Sheinbaum señaló que si la inversión extranjera no se orienta hacia el «bienestar», se limita a los indicadores macroeconómicos sin beneficiar a la población. Por lo tanto, abogó por la necesidad de lograr una «prosperidad compartida», que, en sus palabras, equivale a poner a los pobres en primer lugar en beneficio de todos.
La funcionaria destacó la importancia de considerar no solo los indicadores macroeconómicos, sino también el bienestar de los trabajadores, incluyendo salarios dignos y empleos que permitan una vida digna. Esta perspectiva, argumentó, impulsaría el desarrollo nacional.
Sheinbaum también subrayó la necesidad de respetar la autonomía del Banco de México y mantener la disciplina fiscal para aumentar la recaudación de impuestos, lo que se traduciría en obras y proyectos en beneficio de la población, como el Plan Sonora o la construcción de los Trenes Interoceánico y Maya.
Además, enfatizó la importancia de mantener la austeridad republicana y finanzas públicas saludables, evitando el aumento del gasto operativo del gobierno, lo cual calificó como un error del pasado. Hizo un llamado a la colaboración entre el sector privado y público para evitar perjudicar al pueblo, basándose en lecciones del pasado.
Sheinbaum comparó la relación entre México y Estados Unidos con un matrimonio que no puede divorciarse y destacó que esta relación continuará fortaleciéndose, especialmente con el crecimiento del nearshoring.
En resumen, Claudia Sheinbaum instó a los banqueros a utilizar la inversión extranjera como una herramienta para promover el bienestar y la prosperidad compartida, manteniendo principios de austeridad y colaboración entre sectores público y privado.









