El lago Corpus Christi y el embalse Choke Canyon, principales fuentes para el municipio y su zona industrial, se hallan a menos del 10 % de su capacidad.
CORPUS CHRISTI.-Residentes de esta ciudad de Texas llenaron el ayuntamiento el martes para discutir el tema urgente de la crisis del agua.
De 47 personas que solicitaron turno para hablar durante el comentario público la mayoría exigió respuestas sobre la emergencia del agua en la ciudad. Corpus Christi podría arribar a una emergencia de agua de nivel 1 antes de lo previsto.
Eso obligaría a los consumidores a reducir su consumo total en un 25% o enfrentarse a tarifas adicionales, según el plan de contingencia de sequía de la ciudad.
La metrópoli prácticamente no ha recibido lluvias en meses y está enfrentando una de las peores sequías de su historia, según Peter Zanoni, gerente municipal de Corpus Christi.
“Hemos tenido oportunidades de lluvia, pero nos hemos perdido todas”, dijo. El pronóstico para la ciudad es que no habrá lluvias durante el resto del año y que tasas de evaporación de embalses sean más altas.
Una previsión es que llegaría una emergencia de agua en noviembre, pero ahora se espera en mayo.
Este martes Scott Barraza, un residente, presionó al Concejo sobre el programa de buen vecino de la ciudad, cuestionando si los residentes rurales estarán protegidos cuando comience el nuevo bombeo del campo de pozos occidental.
“No he recibido ninguna garantía a través de ese programa de ‘buen vecino’ sobre lo que va a suceder. ¿Cómo van a compensarnos? ¿Qué requisitos nos van a exigir para demostrar que nuestros pozos se secaron a causa de su bombeo?”, preguntó Barraza.
El vecino del Condado Nueces también cuestionó las garantías ofrecidas a los residentes rurales afectados por el nuevo bombeo de pozos. Más de 500 mil habitantes de Corpus Christi y la infraestructura productiva de la región podrían ser afectados por la crisis hídrica.
El nivel del lago Corpus Christi descendió a menos del 10 % de su capacidad, un mínimo nunca antes registrado.
Según la Texas Water Development Board y el tablero oficial de control de agua de la Ciudad de Corpus Christi, la crisis hídrica responde a una sequía persistente que afecta al sur del estado desde hace 5 años, agravada por altas temperaturas, baja precipitación y mayor evaporación en los embalses.
El sistema de reservas occidental, compuesto por el lago Corpus Christi y el embalse Choke Canyon, cayó a un nivel crítico a comienzos de marzo, de acuerdo con la administración local.
Las autoridades municipales precisaron que, pese a la gravedad de la situación, el abastecimiento continúa debido a fuentes alternativas ubicadas al este de la ciudad, que actualmente aportan aproximadamente 65 % del suministro total








