La justicia de la República Islámica de Irán ha dictaminado una sentencia impactante contra el cineasta Mohammad Rasoulof, ganador del Oso de Oro en el Festival de Berlín 2020. Rasoulof ha sido condenado a cinco años de cárcel por «colusión contra la seguridad nacional», además de enfrentar penas de azotes, multas y confiscación de bienes, según su abogado, Babak Paknia.
El veredicto, que no ha sido confirmado por los medios oficiales iraníes hasta el momento, representa un duro golpe para el reconocido director de cine. Rasoulof, conocido por su obra crítica y comprometida, fue detenido en julio de 2022 por su apoyo a las manifestaciones que siguieron al derrumbe de un edificio en Irán, donde perdieron la vida más de 40 personas.
La condena de Rasoulof ha sido parte de un patrón de represión contra la libertad de expresión en Irán. En el pasado, el cineasta ya había recibido citaciones y enfrentado penas de prisión por el contenido de sus películas, consideradas como «propaganda contra el sistema» por las autoridades.
A pesar de las amenazas y las restricciones, la obra de Rasoulof sigue siendo reconocida internacionalmente. Su última película, «The Seed of the Sacred Fig», ha sido seleccionada para competir en el Festival de Cannes este mes, demostrando la relevancia y el impacto de su trabajo a pesar de las adversidades.
La sentencia impuesta a Rasoulof refleja un preocupante deterioro de los derechos humanos y la libertad artística en Irán, donde los cineastas y otros artistas enfrentan la censura y la persecución por expresar sus opiniones. Esta condena no solo afecta al cineasta, sino que también representa una amenaza para la diversidad y la creatividad en el panorama cultural iraní.









