En un dramático episodio, la capital de Guerrero se vio sumida en un estado de caos y violencia cuando aproximadamente 3.000 personas se enfrentaron a las fuerzas de seguridad, tomando un vehículo blindado y derribando las puertas de acceso del Palacio de Gobierno y del Congreso local.
Durante varias horas, tomaron el control de estas instalaciones y bloquearon la Autopista del Sol.
Los manifestantes, presuntamente seguidores del grupo criminal Los Ardillos, exigían la liberación de dos de sus miembros detenidos recientemente. Aunque algunos manifestantes afirmaron que su verdadero objetivo era exigir mejoras en las carreteras de la región.
Los habitantes de comunidades cercanas, como Quechultenango, Petaquillas y Mochitlán, marcharon desde Petaquillas hasta Chilpancingo, enfrentando a los 500 policías antimotines que se encontraban en la carretera entre ambas localidades. Finalmente, lograron tomar las instalaciones del Congreso y el Palacio de Gobierno.
La multitud, movilizada en al menos 300 vehículos, logró repeler a las fuerzas de seguridad con palos, piedras y machetes, superando los gases lacrimógenos lanzados por la policía. Incluso los vehículos blindados de la Guardia Nacional sufrieron daños en los vidrios por los proyectiles arrojados por los manifestantes.
Durante la toma de las instalaciones, retuvieron a cinco policías estatales, cuatro de la Guardia Nacional y tres de la Secretaría de Gobernación. También se registraron actos de violencia contra la Fiscalía General de Guerrero, donde lanzaron piedras contra el edificio.
La ciudad quedó sumida en el caos, con negocios cerrando por temor a más hechos violentos y la suspensión de clases en varias escuelas. Incluso un evento programado con la presencia del exsecretario de Gobernación Adán Augusto López tuvo que ser cancelado.
El líder del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés Mendoza, respaldó la solicitud de destitución de la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, debido a su presunto vínculo con el crimen organizado y la ola de violencia que ha azotado la ciudad.
La alcaldesa, por su parte, reapareció en una conferencia de prensa y se deslindó de los hechos delictivos, negando haberse reunido con líderes criminales y afirmando que la información se había tergiversado. Aunque se han pedido su renuncia y licencia, ella se niega a separarse del cargo, argumentando que no hay cargos en su contra.
La situación en Chilpancingo continúa tensa, mientras las autoridades buscan establecer un diálogo con los manifestantes para abordar sus demandas y restaurar la calma en la ciudad.
(Actualización): Tras una mesa de diálogo, el Gobierno de Guerrero anunció que los manifestantes han decidido liberar a los 13 funcionarios de seguridad que habían retenido durante las protestas. Además, acordaron levantar el bloqueo en la Autopista del Sol, la principal vía en Chilpancingo, que había estado cerrada desde esta mañana.









