ELSA CAPUNTAS
Gumercindo.- Lucre, hoy viene mi compadre Rogaciano, vamos a ver el futbol, más lo que se acumule, ah por cierto ahí te encargo saques el karaoke porque luego vamos a darle a la bohemia.
Lucrecia.- ¡Ay Gumercindo! Ya te habías tardado en traer a tus amigotes de caricatura, ¿dónde piensas hacer tu reunión?
Gumercindo.-¿Pos cómo qué dónde? ¡Aquí en la casa! ¿Dónde más?
Lucrecia.- Más bien, ¿en qué piensas ver el partido de futbol? Porque ya no está el centro de entretenimiento que teníamos
Gumercindo.- ¿Cómo que no está?? ¿Qué le pasó??,¿qué le hiciste??
Lucrecia.- Yo no le hice nada, sólo lleve a la práctica aquel refrán que dice, los bienes son para remediar los males. Así que fui a la casa de empeño y me dieron un buen dinerito por él.
Gumercindo.- ¿Empeñaste el centro de entretenimiento, junto con el karaoke y el x-box del Coquino???
Lucrecia.- ¡Todo lo empeñé!! ¡Me ví en la necesidad Gumercindo! Tenía que pagar inscripción del ciclo escolar, comprar uniformes, libros y útiles escolares, dar la cuota de padres de familia y aparte comprar el impermeabilizante del techo de la casa para que Don Gaspacho impermeabiliazara, con eso que se nos adelantaron las lluvias de septiembre. Porque con lo que me das para el gasto, nomás no me alcanzaba, así que tuve que echar mano de lo que tenía y bueno de que esté ahí nomás estorbando tus cosas mejor que sirvan pa’algo
Gumercindo.- ¿Y por qué carajos no me hablaste antes de cometer semejante barbarie??¡ Bueno ni derecho de replica me dejaste!
Lucrecia.- ¿Cómo te avisaba? ¡Si nunca contestas mis llamadas! Y cuando lo haces es de mal modo y pa’evitarme malos ratos, me las arreglé como pude.
Gumercindo.- ¡Sabandija de vieja!! ¿Como no empeñaste tus garras de perdido pa’liberar espacio del closet o tu celular? ¿Esos no verdad? Porque qué esperanzas que dejes tu Facebook, pero a mí y al niño nos pasaste a fregar, ¡no tienes perdón Lucrecia! ¡Luego porque a la alza la violencia doméstica!
Lucrecia.- ¡Ya hombre! ¡cuánto drama haces! ¡ah como te rasgas las vestiduras, tas peor que los legisladores de oposición, por todo chillan. Total nada está perdido, se paga el préstamo y recuperamos tu mugrero. Gumercindo.-¡Si es que lo encuentras






