El abandono se presenta en dos principales situaciones: viviendas cuyos propietarios han fallecido y cuyos herederos residen fuera de la ciudad, y propiedades en disputa.
En Nuevo Laredo, el abandono de inmuebles se ha convertido en un problema creciente, con al menos un 15% de estos casos sometidos a procesos de desahucio, según datos de empresas de bienes raíces y la Barra Colegiada de Abogados de la ciudad.
De acuerdo con el abogado Braulio Hernández Hernández, el abandono se presenta en dos principales situaciones: viviendas cuyos propietarios han fallecido y cuyos herederos residen fuera de la ciudad, y propiedades en disputa debido a conflictos entre herederos que impiden la resolución de juicios sucesorios.
La empresa inmobiliaria ABR ha propuesto que el Gobierno del Estado implemente un Programa de Rescate de Vivienda Abandonada, en colaboración con el gobierno municipal, para obtener información sobre los propietarios y el estatus de los predios.
El presidente de la Barra de Abogados indicó que este programa tendría como objetivo mejorar la imagen de la ciudad y regularizar los procesos de sucesión, sin recurrir a embargos ni despojos.
La intervención de las autoridades podría incluir exhortos a los herederos para que atiendan y resuelvan los conflictos de desahucio.
En algunos casos, los involucrados pueden no estar dispuestos o en condiciones de cubrir los costos legales, por lo que se les invitaría a participar en la gestión del proceso.
Además, en los casos donde no se localicen familiares o herederos, una vez agotados todos los recursos, el inmueble podría ser expropiado y destinado a un uso que beneficie a la comunidad.









