Los equipos de búsqueda y rescate del submarino Titán, desaparecido en aguas del Atlántico con cinco personas a bordo durante una expedición al Titanic, están desconcertados por los sonidos detectados recientemente.
Aunque se desconoce su origen, estos sonidos han generado esperanza de encontrar con vida a los tripulantes.
Un avión canadiense de patrulla marítima detectó los sonidos, lo que llevó a los equipos de rescate a trasladar los vehículos submarinos no tripulados (ROV) a la zona donde se escucharon los ruidos para investigar su origen. A pesar de no obtener resultados positivos hasta el momento, los ROV continúan explorando el área.
Según los expertos, los sonidos detectados se asemejan a «golpes», pero el océano es un entorno acústicamente complejo, lo que dificulta determinar su procedencia. Los equipos de rescate cuentan con múltiples sensores y envían la información a expertos para su análisis, quienes a su vez toman decisiones basadas en los resultados.
La búsqueda se lleva a cabo en un área dos veces el tamaño del estado de Connecticut, a una profundidad de aproximadamente 4 kilómetros. La zona de búsqueda se ha ampliado constantemente y participan equipos de Estados Unidos, Canadá, Francia y el Reino Unido, utilizando aviones, embarcaciones y drones submarinos.
A pesar de la carrera contrarreloj debido a las limitadas reservas de oxígeno y alimentos a bordo del submarino, los esfuerzos se mantienen centrados en encontrar y rescatar a los cinco tripulantes desaparecidos.









