El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha reafirmado su intención de continuar con su campaña electoral a pesar de su desempeño poco convincente en el reciente debate contra Donald Trump. Durante un mitin en Carolina del Norte, Biden admitió sus dificultades: «Ya no camino con tanta facilidad como antes, no hablo con tanta fluidez como antes, no debato tan bien como antes, pero sé lo que sé: sé cómo decir la verdad». Aseguró a sus seguidores que todavía es capaz de cumplir con las responsabilidades del cargo presidencial y que no se retirará de la contienda.
En el debate, Biden fue casi irreconocible, titubeando y dejando frases inacabadas durante los 90 minutos que duró el enfrentamiento, lo que generó pánico entre los demócratas. Sin embargo, en el mitin en Raleigh, apoyado por un teleprónter, logró recuperar su brío y reafirmó su compromiso con la verdad y la democracia, criticando a Trump por sus mentiras y problemas legales.
El equipo de Biden espera que el impacto negativo del debate se disipe con el tiempo y que los votantes se centren en las «mentiras» de Trump y en la defensa de la democracia estadounidense. A pesar de las críticas, incluidas las de partidarios destacados como Thomas Friedman del New York Times, Biden sigue adelante con su campaña, con eventos planeados en Nueva York y Hamptons para recaudar fondos y movilizar a sus seguidores.
La vicepresidenta Kamala Harris también ha defendido a Biden, reconociendo su lento comienzo en el debate pero destacando su fuerte cierre. Harris y otros posibles sustitutos, como los gobernadores Gavin Newsom y Gretchen Whitmer, permanecen en el radar en caso de que Biden decida retirarse antes de las elecciones.









