El Barcelona logró avanzar a las semifinales de la Champions League pese a caer 3-1 ante el Borussia Dortmund en un Signal Iduna Park convertido en un verdadero infierno futbolístico. El conjunto catalán aprovechó la ventaja de 4-0 conseguida en la ida en Montjuïc para asegurar el pase con un global de 5-3, en una serie que estuvo al borde de la catástrofe.
El Dortmund, alentado por su afición y empujado por la necesidad de una remontada épica, salió con todo desde el inicio. Guirassy abrió el marcador temprano con un penal a lo ‘Panenka’ y luego firmó un doblete al inicio del segundo tiempo, dejando al Barça contra las cuerdas. Sin embargo, un autogol de Bensebaini, tras un intento fallido por cortar un centro de Fermín López, dio un respiro vital a los dirigidos por Hansi Flick.
A pesar del nuevo tanto de Guirassy al 76’, que puso el 3-1 y llenó de tensión el tramo final, el Barcelona se sostuvo con uñas y dientes. Un gol anulado a Julian Brandt por fuera de juego evitó que el sueño alemán se hiciera realidad. Szczesny, Koundé y Eric García fueron claves para resistir los últimos embates del Dortmund, que se despidió con honor.
El Barça, aunque lejos de su mejor versión, se apoyó en su historia y temple competitivo para sobrevivir al vendaval. Ahora se prepara para enfrentar al Inter de Milán por un lugar en la final, sabiendo que no puede repetir un susto similar si quiere volver a la cima europea.









