En un movimiento político significativo, la Cámara de Diputados de Argentina ha dado un primer paso hacia la aprobación de las reformas propuestas por el presidente Javier Milei, catalogadas como ultraliberales. Esta decisión, tomada tras una extensa sesión que inició el lunes, ha generado un ambiente de tensión y protesta por parte de la oposición.
La mayoría de los diputados votaron «en general» a favor de la Ley Bases, parte del paquete legislativo presentado por Milei para desregular la economía argentina. Esta ley contempla medidas como la declaración de emergencia económica y energética por un año, facultades que permitirían al presidente disolver organismos estatales y la posibilidad de privatizar empresas públicas.
Entre las disposiciones más controvertidas se encuentra una «modernización laboral», criticada por la diputada opositora Myriam Bregman como una medida que facilita el despido de trabajadores. También se han planteado cambios en el acceso a la jubilación mínima y un régimen de incentivos para grandes inversiones.
El paquete fiscal asociado al proyecto también ha sido objeto de debate y aprobación «en general». Contiene disposiciones como la reintroducción de un impuesto a las ganancias eliminado por el gobierno anterior y un blanqueo de capitales para activos no declarados.
La aprobación de estas reformas en la Cámara de Diputados marca un hito en el proceso legislativo argentino. Sin embargo, el camino aún está lleno de desafíos, ya que los proyectos deben ser considerados por el Senado, donde el partido de gobierno cuenta con una representación limitada.
El ambiente en torno a estas reformas es de polarización y conflicto. Manifestantes se congregaron frente al Congreso para repudiar las medidas, mientras que las centrales obreras han convocado a movilizaciones y huelgas en protesta contra el ajuste aplicado por el gobierno.
El apoyo a Milei se mantiene en alrededor del 50%, según encuestas, lo que refleja la persistente polarización política en Argentina. Mientras tanto, el país continúa enfrentando una profunda crisis económica y social, con desafíos significativos en el horizonte.









