La mujer quien se hacía pasar como empleada de migración ya fue arrestada y trasladada a la oficina de Ejecución y Deportación del ICE en Laredo; a una de sus víctimas le cobró 837 dólares, de acuerdo con documentos judiciales
Laredo.-Paola Gutiérrez Villegas, quien se ostentaba como empleada de migración y defraudaba a personas a quienes prometía un estatus legal en los Estados Unidos, fue arrestada por las autoridades.
La mujer ahora enfrenta cargos por hacerse pasar como autoridad y engañar a quienes aspiraban a residir legalmente en aquel país.
El 16 de enero de 2025 Paola recibió un pago de 837 dólares mediante Zelle, consignan documentos judiciales. Un hombre, víctima de un grupo de defraudadores que se hacían pasar por oficiales de migración, fue quien hizo la transferencia del dinero.
Él tuvo fe en que Gutiérrez Villegas y sus cómplices le ayudarían a tramitar su estatus migratorio legal. Ella y sus socios enviaron al hombre papelería que simulaba el visto bueno de oficiales del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.
Con lo que no contaban la mujer y sus cómplices es que una investigación descubrió que no existía alguna solicitud o trámite a nombre de la víctima, esto de acuerdo con los registros de datos migratorios.
Paola Gutiérrez Villegas poseía el número telefónico asociado con la cuenta bancaria que se utilizó en el fraude, detallaron las autoridades que investigaron el caso.
El arresto de la fémina se llevó a cabo el 16 de julio de 2025 en Nueva York, bajo cargos de violaciones migratorias; luego fue trasladada a la oficina de Ejecución y Deportación del ICE en Laredo, Texas.
Se le cae venta y va a la corte federal En otro caso una corte federal acusó a un sujeto de vender un arma de fuego ilegal a un agente encubierto de la Policía de Laredo, Texas.
Ahora Roberto García Jr. enfrenta cargos por posesión de un fusil sin registro después de declararse no culpable.
El vendedor de armas ilegales fue descubierto el pasado 17 de febrero de 2025 por un agente de la Policía de Laredo en redes sociales de internet, en las que ofertaba el fusil AR calibre .308, aparentemente rediseñado para disparar en modo automático.
El policía encubierto contactó Roberto García Jr., a quien le pidió verse en un estacionamiento local, y ahí le pagó los mil 300 dólares que el hombre pedía a cambio del arma.
Luego de la transacción García fue arrestado por otros agentes, pese a que corriendo intentó huir pero no llegó muy lejos y fue sometido.