En una votación que se llevó a cabo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, se ha aprobado de manera abrumadora el fin del embargo económico y comercial impuesto por Estados Unidos a Cuba, una medida que data desde 1960. Un total de 187 estados votaron a favor de la resolución que se presenta anualmente en contra de esta medida, incluyendo la Unión Europea y México. En contraste, Estados Unidos e Israel votaron en contra, mientras que Ucrania se abstuvo.
La embajadora mexicana, Alicia Buenrostro, subrayó en sus declaraciones previas que no debería haber sanciones unilaterales de ningún tipo contra las naciones del mundo, a menos que sean adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Hizo un llamado al Gobierno de Estados Unidos para poner fin al embargo a Cuba y priorizar el diálogo, además de expresar el compromiso de México para trabajar con Cuba en la superación de desafíos compartidos a través de la cooperación, el diálogo y la integración regional.
Por su parte, el representante de Estados Unidos, Paul Folmsbee, afirmó que su país está firmemente junto al pueblo cubano en su búsqueda de un futuro basado en el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales. Señaló que las sanciones son parte de un conjunto de herramientas utilizadas para fomentar la democracia y el respeto de los derechos humanos en Cuba. Aclaró que las sanciones incluyen exenciones y autorizaciones relacionadas con exportaciones de alimentos, medicamentos y otros bienes humanitarios a Cuba.
Esta resolución recuerda las modificaciones adoptadas por el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, en 2015 y 2016 para ajustar la aplicación del embargo, que contrastan con las medidas adoptadas desde 2017 para fortalecer su aplicación. Cuba ha presentado anualmente una resolución en la Asamblea General de la ONU desde 1992, solicitando el fin del embargo unilateral impuesto en plena Guerra Fría por el presidente John F. Kennedy con el objetivo de asfixiar al régimen comunista de la isla.









