La Corte Suprema de Arizona ha restablecido una ley contra el aborto que data del siglo XIX, polarizando aún más el panorama electoral de Estados Unidos y generando fuertes críticas por su impacto en los derechos reproductivos de las mujeres.
La decisión de la Corte Suprema de Arizona surge como consecuencia de un fallo previo del tribunal estadounidense en 2022, que retiró la protección federal al aborto, permitiendo a los estados de tendencia conservadora revertir el acceso a este derecho reproductivo.
La ley de 1864, ahora restablecida, prohíbe el aborto en prácticamente cualquier circunstancia, permitiendo el procedimiento únicamente cuando es necesario para salvar la vida de la madre, y estableciendo penas de cárcel de entre dos a cinco años para quienes lo practiquen. Este fallo revoca la legalización previa que permitía el aborto en Arizona hasta las 15 semanas de gestación.
La medida ha sido criticada por su carácter anacrónico y por representar un retroceso en los derechos de las mujeres, recordando una época en la que estas carecían de muchos de los derechos actuales, como el sufragio.
Kris Mayes, fiscal general de Arizona, describió la decisión como «inconcebible y una afrenta a la libertad», y aseguró que bajo su mandato ninguna mujer o médico serán procesados bajo esta ley.
La gobernadora demócrata Katie Hobbs también expresó su rechazo a la decisión de la Corte Suprema, calificándola de «absolutamente devastadora para las mujeres y las familias de Arizona».
El fallo ha agitado el escenario político en Arizona, un estado clave en las elecciones presidenciales, donde la cuestión del aborto se ha convertido en un tema central de la campaña electoral. Tanto el presidente Joe Biden como su predecesor republicano, Donald Trump, han emitido declaraciones sobre el tema, reflejando las divisiones ideológicas y la importancia política del mismo.
Con la mayoría de los estadounidenses a favor del derecho al aborto, la reversión de este derecho en Arizona y otros estados ha generado una creciente polarización política y movilización por parte de los defensores de los derechos reproductivos.









