En el proceso de selección interna de Morena para las elecciones presidenciales de junio de 2024 en México, un elemento que ha cobrado gran relevancia es la entrega del bastón de mando al ganador por parte del Presidente López Obrador.
Aunque históricamente este bastón ha representado autoridad espiritual y comunitaria entre los pueblos indígenas de México, su significado se ha transformado en el contexto político-electoral actual.
El bastón de mando, que será entregado en un acto especial fuera de Palacio Nacional, ha pasado de ser un símbolo ancestral a convertirse en una herramienta estratégica en la contienda de Morena. Mientras que entre las comunidades indígenas sigue simbolizando la lucha por la comunidad y la conexión con lo divino, en esta contienda electoral adquiere un valor político significativo.
Desde que el Presidente López Obrador anunció la idea de entregar el bastón de mando al ganador de la encuesta de Morena, este gesto simbólico ha sido tema recurrente en sus conferencias mañaneras. Esto marca un paso importante en la transición de liderazgo dentro de Morena, ya que López Obrador, fundador del partido, está cediendo el control del movimiento que él mismo creó.
Es esencial destacar que este acto no se asemejará al rito místico y religioso que acompañó su toma de posesión en 2018, cuando representantes de los pueblos originarios le entregaron el bastón de mando en el Zócalo de la Ciudad de México. Aquel ritual incluyó purificación espiritual, oraciones, invocaciones a la Virgen de Guadalupe y entrega de objetos sagrados. El bastón que se entregará ahora es diferente al que recibió en ese momento.
Este evento simbólico marca un cambio significativo en la dinámica de liderazgo en Morena, justo cuando se acerca la elección presidencial de 2024. El bastón de mando, que alguna vez representó lo espiritual, se convierte ahora en un símbolo político en una contienda crucial para el futuro político de México.









