Cada 12 años, la coincidencia de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y México proporciona una valiosa instantánea comparativa.
BRIGHTON, Colorado.- El mes pasado, activistas republicanos se reunieron en el comedor de una escuela para escuchar los discursos políticos de los candidatos y coincidieron en el principal problema de los suburbios de Denver en estos días: La inmigración.
La zona se ha visto alterada por el arribo de migrantes, en su mayoría venezolanos, que llegan al norte a través de México, dijeron.
Prácticamente todos los asistentes a la reunión se mostraron incómodos con la nueva población, que ha desbordado los servicios públicos y se ha convertido en un tema candente en las elecciones locales y nacionales.
“Hemos vivido aquí toda nuestra vida, y ahora tenemos que pagar hoteles y tarjetas de débito y atención sanitaria” para los migrantes, a través del gasto público, dijo Toni Starner, consultora de marketing. “Mi hija tiene 22 años y ni siquiera puede permitirse comprar una casa”.
A unos 1,900 kilómetros (1,200 millas) al sur, los migrantes también están transformando la próspera ciudad industrial de Monterrey, México.
Los migrantes haitianos hablan criollo en las calles del centro y los centroamericanos piden ayuda a los automovilistas en los cruces de las calles.










