La ONU ha emitido un llamado urgente a nivel mundial, instando a un esfuerzo «mucho más intenso» en todos los frentes para abordar la crisis climática. Esta advertencia se basa en el primer informe global sobre los avances en los objetivos del Acuerdo de París, publicado 83 días antes de la COP28.
Según el informe, el mundo no está en camino de cumplir los objetivos a largo plazo del Acuerdo de París. Se destaca la necesidad de acelerar la acción y el apoyo para lograr avances en esta década crítica. Para limitar el calentamiento global a 1.5°C, el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París, las emisiones de gases de efecto invernadero deben alcanzar su punto máximo antes de 2025 y reducirse en un 43% para 2030 y un 60% para 2035 en comparación con los niveles de 2019.
El informe enfatiza que es esencial abandonar gradualmente el uso de combustibles fósiles cuyas emisiones no pueden capturarse y promover el desarrollo de energías limpias para abordar la crisis climática y avanzar hacia la neutralidad de carbono.
Este informe será la base crucial para las negociaciones en la COP28 de la ONU, que se centrará en el futuro de las energías fósiles como el carbón, el petróleo y el gas, y se espera que sea la conferencia climática más grande de la historia. El informe se publica cuando los líderes de las principales naciones del G20 se reúnen en Nueva Delhi, con pocas expectativas de avances significativos en la cuestión climática.
El «Global Stocktake», como se conoce en la jerga de las Naciones Unidas, es el primer ejercicio de balance global sobre el progreso de los objetivos del Acuerdo de París de 2015. A pesar de los compromisos iniciales de limitar el aumento de la temperatura mundial, actualmente se encuentra en 1.2°C, lo que ha resultado en eventos climáticos extremos como olas de calor, sequías, inundaciones y megaincendios en todo el mundo.
El informe destaca que la ventana para aumentar las ambiciones y cumplir los compromisos existentes se está cerrando rápidamente, y hace un llamado a esfuerzos económicos adicionales, especialmente de los países en desarrollo, así como a la reducción de emisiones y una mayor adaptación al cambio climático.









