Las constantes caídas de sistema en la Aduana Mexicana del Puente Internacional III “Del Comercio Mundial” continúan afectando el flujo de carga, situación que, de acuerdo con agentes aduanales, no tendrá solución definitiva ni con la consolidación de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
El presidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo (AAANL), Alfredo Montes, explicó que las fallas en el sistema aduanero se han vuelto habituales y comparó el problema con los cortes de energía eléctrica: “A veces se va y a veces regresa, pero es algo normal”, señaló.
Montes recordó que, tras la separación de la Aduana México de la Secretaría de Hacienda, se presentó un periodo de mayor lentitud en los trámites; sin embargo, actualmente el sistema opera con intermitencias que calificó como “normales”, pese a que generan complicaciones para la operación diaria en el cruce fronterizo más importante de América Latina.
Las fallas en el sistema, que en ocasiones se extienden por horas, provocan largas filas de tráileres sobre la Carretera Mex-II y retrasos en el despacho de mercancías, lo que deriva en pérdidas económicas tanto para las empresas transportistas como para los operadores de carga.
En un inicio, se atribuyó la problemática a la migración tecnológica derivada de la creación de la ANAM; no obstante, agentes aduanales aseguran que se trata de un problema estructural que no depende únicamente de la nueva institución y que persistirá en el tiempo.
Los principales afectados son los operadores de tráileres, quienes reportan disminución en sus ingresos debido a que logran realizar menos cruces cuando se presentan caídas de sistema. Esta situación genera inconformidad en el sector transportista, al tiempo que afecta la competitividad del comercio internacional en la frontera.









