Autoridades advierten que la falta de constancia de importación podría derivar en multas de hasta mil dólares y confiscación de unidades.
Autoridades locales emitieron una alerta para que los propietarios de vehículos regularizados mediante el Registro Público Vehicular (Repuve) eviten cruzar a Estados Unidos, incluso dentro de la zona fronteriza, debido a que podrían enfrentar multas y la retención de sus unidades.
El problema se origina porque muchos de estos automóviles carecen de la “baja” o constancia legal de importación expedida por el estado de origen en la Unión Americana.
Este documento es un requisito que las autoridades estadounidenses pueden exigir en cualquier inspección, y su ausencia es motivo para confiscar el vehículo y aplicar sanciones económicas de hasta mil dólares.
La diputada local por Nuevo Laredo, Ana Laura Huerta Valdovinos, confirmó que el problema ya se presenta en diferentes cruces del país, a pesar de que, en el decreto presidencial que dio origen a la regularización a bajo costo, no se estableció la necesidad de contar con la “baja” en Estados Unidos.
“Regularizar en México es una cosa y dar de baja en Estados Unidos es otra. Lo que pedimos es que el ciudadano evite riesgos y no cruce con este tipo de vehículos”, señaló Huerta Valdovinos, al subrayar que esta omisión en el decreto ha generado conflictos para conductores mexicanos.
La legisladora explicó que, aunque en su momento se dialogó con autoridades del vecino país sobre este programa, no se logró una homologación de requisitos, por lo que la constancia legal de importación quedó fuera del procedimiento en México.
Esta situación ha llevado a que las autoridades estadounidenses intensifiquen las revisiones cuando detectan unidades con placas mexicanas derivadas del programa Repuve.
De acuerdo con la diputada, el gobierno norteamericano puede solicitar la “baja” en cualquier momento, ya sea en los puentes internacionales o tras una infracción de tránsito. Si el conductor no cuenta con este documento, su vehículo puede ser retenido de inmediato.
Ante este panorama, autoridades y representantes locales recomendaron a los propietarios de autos regularizados por decreto presidencial abstenerse de cruzar la frontera hasta que se clarifique si es posible obtener la “baja” de manera retroactiva o si se acuerda una solución binacional que evite sanciones.









