Aunque la canícula de 2025 no ha roto récords históricos de temperatura, la población de esta frontera experimenta una intensa sensación térmica derivada de niveles inusualmente altos de radiación solar, según informó el Centro Internacional de Estudios del Río Bravo.
De acuerdo con Gustavo Pantoja, presidente de dicho organismo ambiental, esta es la primera vez en una década que las temperaturas no alcanzan niveles extremos durante el periodo canicular.
No obstante, la percepción de calor se ha intensificado debido a la fuerte radiación solar, que se ha mantenido por encima de lo habitual.
“No hemos registrado temperaturas récord hasta el momento. La canícula concluye el 11 de agosto y se espera un aumento en la temperatura, pero no alcanzaríamos cifras nunca antes vistas. Lo que sí hemos observado es un aumento considerable en la radiación solar, lo que eleva la sensación térmica”, señaló Pantoja.
El experto explicó que esta radiación proviene del Sol en forma de onda corta, y normalmente se ve atenuada por las nubes.
Sin embargo, debido a cambios en la composición atmosférica vinculados al cambio climático, la radiación solar no se disipa de manera efectiva y retorna a la superficie terrestre con mayor intensidad en forma de onda larga, generando una especie de “efecto espejo”.
RADIACIÓN SOLAR: RIESGO DIRECTO PARA LA PIEL
El aumento en la radiación solar ha encendido alertas en el sector salud, particularmente por su relación directa con el desarrollo de cáncer en la piel.
Especialistas advierten que esta situación representa un riesgo especialmente alto en zonas como el norte del país, donde las temperaturas y la exposición al sol son más severas.
El Dr. Francisco Mejía, integrante del Colegio Neolaredense de Salud Pública, indicó que estudios recientes muestran que las células de la piel expuestas a la radiación ultravioleta (UV), combinadas con temperaturas de hasta 39 grados centígrados, pueden sufrir daños significativos en su ADN.









