La modalidad de “phishing”, un tipo de ataque cibernético donde quienes lo realizan se hacen pasar por entidades legítimas para engañar a personas y obtener información confidencial, registró ayer varios casos entre el magisterio.
A denuncia de maestros que solicitaron quedar en el anonimato, hicieron saber que ayer por la mañana, media docena de maestros fueron víctimas de cargos “fantasmas” por negocios que son investigados por las instituciones bancarias.
El argumento de los bancos para los afectados, predominó en que estos podrían haber sido sorprendidos al aportar algunos datos personales que les permitieron hacer cargo a sus cuentas bancarias.
Una de las características es que las víctimas de este ilícito cibernético fueron maestros, precisamente durante el día de pago quincenal, cuyas cifras variaron de los 6 mil a los 15 mil pesos.
Este ilícito denominado phishing se respalda por la obtención ilegal de contraseñas, datos bancarios o información personal, los que suelen ocurrir a través de correos electrónicos, mensajes de texto o sitios web fraudulentos que imitan a los originales, explicó un empleado bancario.
En la mayoría de los casos que se lograron conocer, la intervención del banco permitió la “intercepción” del cargo en curso al ser reportado en términos oportunos, en tanto el cliente deberá esperar un tiempo perentorio para la recuperación de su dinero.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) contempla que el robo de identidad es un método de fraude en el cual una persona obtiene, transfiere, utiliza o se apropia de manera indebida de los datos personales de otra sin su autorización, usualmente para cometer un fraude o delito.









