Ante la inconformidad ciudadana por el posible incremento en la tarifa del transporte urbano en Nuevo Laredo y el resto del estado, autoridades del Transporte Público aseguraron que dicho ajuste no representaría un impacto económico significativo para los usuarios.
Gilberto Martínez, delegado local del Transporte Público, justificó el alza señalando que desde la llegada del actual gobierno federal, el salario mínimo ha aumentado de forma constante, por lo que un ajuste de uno o dos pesos en la tarifa no afectaría la economía familiar.
“El gobierno del estado es quien autoriza los incrementos con base en estudios técnicos. Pero si me preguntan, considero que el aumento es necesario. El salario mínimo ha tenido aumentos cada año desde la administración del presidente López Obrador y continuará con la doctora Sheinbaum. Un peso o dos no afectarían el bolsillo de los trabajadores”, declaró el funcionario.
Actualmente, la tarifa general del camión urbano en la ciudad es de 11 pesos. Sin embargo, usuarios expresan su inconformidad al considerar que el servicio no ha mejorado pese al último aumento autorizado hace casi un año, lo que ha generado desconfianza frente a un nuevo ajuste.
Diversos sectores ciudadanos han manifestado que no están en contra de pagar una tarifa justa, pero cuestionan las condiciones de las unidades y la calidad del servicio, que consideran deficiente para el costo actual.
El posible incremento se encuentra aún en análisis por parte de la Subsecretaría del Transporte Público del Gobierno del Estado, y dependerá de los estudios técnicos y financieros correspondientes para su aprobación o rechazo.









