Magistrados federales fallan contra norma estatal que facultaba a policías locales para detener y deportar a migrantes.
LAREDO, TX.– La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito bloqueó de forma definitiva la entrada en vigor de la controvertida Ley SB-4, impulsada por el gobernador Greg Abbott, la cual autorizaba a policías estatales y locales detener y procesar a personas sospechosas de cruzar la frontera sin documentos migratorios.
Los magistrados del tribunal concluyeron que dicha legislación vulnera la Constitución al invadir atribuciones exclusivas del gobierno federal en materia de inmigración.
Recordaron que, conforme a precedentes judiciales como el caso Arizona v. United States de 2012, los estados no tienen facultades para legislar o ejecutar políticas migratorias independientes.
La ley, que pretendía criminalizar la presencia de migrantes sin documentos y otorgar a jueces estatales la capacidad de ordenar deportaciones o condenas carcelarias, fue calificada como una extralimitación de poderes por parte del estado de Texas.
Además, el fallo subraya que ni el gobernador ni las agencias estatales pueden asumir funciones propias de la Patrulla Fronteriza ni de las autoridades migratorias federales.
Esta decisión anula también los intentos de usar policías de caminos o elementos de la Guardia Nacional en funciones de control migratorio.
En regiones como Laredo y el condado de Webb, la implementación preliminar de la ley había provocado operativos y persecuciones dirigidas a presuntos traficantes de personas y migrantes indocumentados, generando tensión en comunidades fronterizas.
La llamada “Operación Estrella Solitaria”, lanzada por Abbott en 2012 y ampliada en años recientes, también enfrenta cuestionamientos legales por delegar funciones migratorias a cuerpos policiales estatales.
Con esta resolución, el Quinto Circuito reafirma que las decisiones sobre quién entra y permanece en Estados Unidos solo pueden ser tomadas por el gobierno federal.









