El nuevo sistema permitirá mayor control de ingresos y facilitará la administración financiera de las rutas. Sustituirá completamente el cobro manual
Con la intención de modernizar el sistema de cobro en el transporte público y mejorar la eficiencia operativa, concesionarios del servicio de camiones urbanos en Nuevo Laredo anunciaron la próxima implementación del pago electrónico en las unidades.
El nuevo modelo busca sustituir el manejo de efectivo a bordo por un sistema automatizado que beneficie tanto a usuarios como a empresas concesionarias.
Grupo SIEM, operador con la mayor cantidad de rutas y unidades en la ciudad, será pionero en esta transición.
De acuerdo con Jorge Serna Esparza, concesionario de esta firma, actualmente ingenieros trabajan en el desarrollo de una plataforma electrónica que sea fácil de usar para los pasajeros.
La expectativa es que este sistema esté listo para operar en un periodo de seis a ocho meses. El nuevo sistema de cobro busca resolver una de las principales deficiencias del modelo actual: la falta de control en los ingresos.
Según los concesionarios, el uso exclusivo de barras contadoras no ha sido suficiente para garantizar una medición precisa del flujo económico, lo que complica las finanzas internas y limita la posibilidad de reinversión en las unidades.
Serna Esparza explicó que con el pago electrónico, el operador dejará de ser responsable de manejar dinero en efectivo, lo que permitirá que se concentre únicamente en su labor al volante, mejorando así la eficiencia del servicio.
“Esperamos tener noticias concretas muy pronto y presentar a los usuarios un sistema confiable, práctico y seguro”, afirmó.
Aunque las barras contadoras continuarán instaladas, su función será auxiliar: servirán como respaldo para que el conteo de usuarios coincida con los registros del nuevo sistema electrónico, lo que reforzará la transparencia y facilitará los cortes diarios de ingresos.
Este avance representa un paso significativo en la modernización del transporte público en Nuevo Laredo, un sector que por años ha operado bajo esquemas tradicionales.
Con el nuevo sistema, se espera una mejora en la administración, mayor seguridad para operadores y pasajeros, y una base sólida para futuras inversiones en infraestructura vehicular.









