Natanael Cano no se guardó nada y volvió a encender el debate sobre la censura a los corridos tumbados en México. En plena promoción de su nuevo disco Porque la demora, el cantante sonorense hizo una parada en El Flowcast, el pódcast de Héctor Elí, donde habló abiertamente sobre las restricciones que han enfrentado él y otros exponentes del género en distintos estados del país.
Durante la charla, Cano relató cómo se han adaptado a las limitaciones impuestas por las autoridades locales para evitar sanciones, revelando que envían previamente la lista de canciones a interpretar para que los gobiernos la revisen y determinen qué temas pueden tocarse en vivo y cuáles no. Aunque admitió que gracias a estos acuerdos la tensión ha bajado, el creador de los corridos tumbados dejó claro que, para él, prohibir canciones no resuelve los problemas de fondo.
“La neta, no va a arreglar ni solucionar nada que prohíban corridos… que se tumben ese rollito que traen”, dijo sin filtros el intérprete de Amor Tumbado. Cano subrayó que él y su equipo no se han opuesto a cooperar con las autoridades, pero cuestiona la efectividad de la censura como medida de seguridad. “Sí es una estupidez, pero todo bien. Seguimos haciendo música de corazón. Si nos prohíben algo, pues ni modo, pero no es la forma. No nos ponemos al brinco, pero tampoco lo aplaudimos”, enfatizó.
Para Natanael, la libertad de expresión artística debe prevalecer sobre cualquier intento de limitación oficial. En su mensaje final durante el pódcast, envió un claro llamado a sus colegas y fanáticos: “Que cada quien cante lo que le nazca, y si no hay necesidad de hablar de eso, pues no lo hagan. Pero no porque te lo prohíban.”
Con estas palabras, Cano se suma a la lista de voces dentro de la música regional que cuestionan abiertamente las prohibiciones que algunos estados han impuesto a canciones con temáticas relacionadas con la violencia o el narcotráfico. Mientras tanto, el fenómeno de los corridos tumbados continúa creciendo y acumulando millones de reproducciones, demostrando que la popularidad del género sigue intacta, a pesar de las restricciones.









