Tesla inició la semana con una fuerte sacudida en Wall Street, luego de que su director ejecutivo, Elon Musk, revelara la creación de su propio partido político, el “Partido de América”. Este lunes, las acciones del fabricante de autos eléctricos abrieron a la baja, registrando una caída de cerca de 8% en los primeros movimientos de la jornada bursátil en Nueva York. Con ello, el precio de los títulos se situó en 290.99 dólares, lo que hizo que la empresa descendiera por debajo del umbral simbólico de un billón de dólares de capitalización de mercado, encendiendo alarmas entre inversionistas y analistas.
El anuncio del nuevo partido se realizó el fin de semana y generó una reacción inmediata tanto en los mercados como en el terreno político. El propio presidente Donald Trump calificó de “ridículo” que Musk decidiera fundar un tercer movimiento, desafiando lo que llamó el histórico “sistema bipartidista” de Estados Unidos. “Crear un tercer partido solo contribuye a la confusión”, declaró Trump ante reporteros, enfatizando que ese tipo de iniciativas no prosperan en el país y acusando a Musk de generar caos innecesario en un momento de alta tensión política y económica.
El distanciamiento entre ambos magnates se ha intensificado desde que Musk se convirtió en uno de los críticos más férreos de la megaley fiscal impulsada por Trump y recientemente aprobada en el Congreso. Musk, quien fue uno de los principales donantes de la campaña presidencial del republicano en 2024, ahora ha prometido utilizar su nuevo partido como plataforma para desbancar a legisladores que votaron a favor de dicha reforma, la cual califica de destructiva para la economía.
Las tensiones no han pasado desapercibidas para el entorno empresarial. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sugirió públicamente que los consejos de administración de Tesla, SpaceX y X —empresas clave bajo el liderazgo de Musk— estarían presionando al empresario para que deje a un lado la política y se enfoque nuevamente en dirigir sus compañías. “Imagino que no les gustó nada el anuncio del nuevo partido. Elon es brillante manejando empresas, pero en política sus encuestas no lo favorecen”, puntualizó Bessent en entrevista con CNN.
Analistas advierten que la volatilidad podría continuar mientras Musk mantenga su cruzada política paralela a su rol de empresario, pues ya en otras ocasiones su activismo y declaraciones han sacudido la estabilidad de Tesla en los mercados. Además, este episodio revive viejas tensiones sobre la mezcla de negocios, poder mediático y ambiciones políticas del multimillonario, que en esta ocasión parecen estar pasando factura directa al valor de una de las marcas más valiosas del sector automotriz global.









