En un nuevo movimiento que sacude los mercados internacionales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la imposición de un arancel del 50% a las importaciones de cobre y adelantó que pronto se aplicarán tarifas de hasta 200% a productos farmacéuticos extranjeros. Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump afirmó que estas medidas buscan fortalecer la industria nacional y proteger empleos, aunque economistas advierten que podrían desatar un encarecimiento generalizado de productos de consumo básico y tecnológico. “Hoy nos centraremos en el cobre, pero pronto anunciaremos aranceles muy altos para los farmacéuticos, de alrededor del 200%”, aseguró el mandatario ante funcionarios y prensa.
Esta ofensiva comercial se suma a otros gravámenes implementados durante su segundo mandato. Actualmente, la administración Trump mantiene un arancel del 25% para automóviles y autopartes, y del 50% para acero y aluminio. El cobre, elemento vital para sectores como la electrónica, la automoción y la maquinaria pesada, fue incluido tras una investigación de la Sección 232 iniciada en febrero. Con este anuncio, el precio del metal rojo alcanzó cifras récord: en Nueva York, el contrato de futuros más negociado subió 15% y marcó 5.66 dólares por libra, impulsado por la expectativa de que las importaciones se encarezcan y por el acaparamiento de grandes compradores.
Expertos advierten que estos aranceles golpearán a fabricantes de tecnología, autos y electrodomésticos, ya que el cobre es esencial en circuitos y motores. Además, la posible tarifa del 200% para farmacéuticos preocupa a hospitales, aseguradoras y consumidores, pues elevaría los precios de medicamentos importados y podría generar escasez. Sin embargo, Trump insiste en que estas acciones refuerzan la autosuficiencia y frenan la dependencia de insumos críticos del extranjero.
De concretarse, el arancel a los fármacos sería uno de los más altos de la historia reciente, superando incluso los impuestos aplicados a productos chinos durante la primera administración Trump. Analistas temen que este endurecimiento arancelario provoque represalias de socios comerciales y se traduzca en disputas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Mientras tanto, Wall Street reacciona con volatilidad y sectores industriales evalúan ajustar costos para absorber el golpe sin trasladarlo de lleno al consumidor final. La Casa Blanca prevé detallar las fechas de aplicación de estas medidas en las próximas semanas.









