El sistema pluvial respondió de forma efectiva ante una precipitación puntual que superó las tres pulgadas sin causar caos vial.
“Prueba superada” sería la evaluación preliminar de la fuerte tormenta registrada durante la madrugada en Nuevo Laredo, la cual se extendió por casi cuatro horas sin causar inundaciones, aunque sí provocó encharcamientos menores, caída de ramas y algunos anuncios publicitarios.
Así lo informó Humberto Fernández Diez de Pino, director de Protección Civil y Bomberos, quien precisó que la lluvia inició a las 12:17 de la medianoche y concluyó poco antes de las 4:00 de la mañana.
La precipitación tuvo un primer lapso moderado, pero se intensificó entre las 2:30 y 3:15 a.m. “Fue una lluvia puntual e intensa, pero sin consecuencias graves”, explicó.
Agregó que, aunque se reportaron vientos fuertes que derribaron algunas ramas y anuncios, no hubo daños mayores ni afectaciones significativas en colonias vulnerables.
Destacó también que la acumulación total fue de 3.7 pulgadas de lluvia, sin que se interrumpiera la vialidad, en parte debido al horario nocturno y a la baja circulación vehicular.
Por último, señaló que los colectores pluviales operaron a un 30 % de su capacidad, lo cual evitó que el agua se acumulara de forma peligrosa en los principales puntos críticos de la ciudad.










