Colonias en zonas altas podrían quedarse sin servicio por el elevado consumo. Piden almacenar agua y usarla con responsabilidad.
La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Nuevo Laredo se prepara para enfrentar una intensa ola de calor que, según prevén, provocará un aumento considerable en el consumo de agua y podría afectar el suministro en diversas colonias, especialmente aquellas ubicadas en zonas altas como Colorinas, Olivos y Nueva Victoria.
Silvia Fernández Gallardo, gerente general de Comapa, informó que si bien todos los equipos de bombeo y distribución se encuentran en condiciones óptimas gracias al mantenimiento realizado durante el invierno, el problema radica en el consumo excesivo del líquido, que alcanza hasta los 600 litros por persona al día, cifra muy por encima de la media nacional de 260 litros.
“Estamos preparados para producir y distribuir agua, pero es el consumo elevado lo que impide que el líquido llegue con suficiente presión a colonias altas. Marzo, abril y mayo fueron una especie de programa piloto y ahora se viene la etapa más crítica con el calor intenso. Si no se reduce el consumo, algunas zonas simplemente no tendrán agua”, advirtió Fernández.
Las horas de mayor demanda se registran entre las 2 de la tarde y las 8 de la noche, aunque con el calor pronosticado, el uso elevado podría extenderse desde antes de las 11 a. m. y prolongarse hasta después del anochecer.
Esta sobredemanda compromete la presión en la red hidráulica, afectando directamente a los sectores con menor capacidad de abastecimiento por gravedad.
Como medida preventiva, Comapa ha comenzado a coordinarse con el área de Servicios Públicos para ubicar pipas estratégicamente, en caso de que sea necesario distribuir agua de forma alterna a las zonas más afectadas.
“Esperamos no llegar a ese escenario, pero si la ciudadanía no modera el consumo, será inevitable”, alertó la funcionaria.
Asimismo, se recomendó a la población almacenar agua con anticipación, en especial ante posibles fallas eléctricas que pudieran interrumpir temporalmente la operación de las plantas de bombeo.
Finalmente, Fernández Gallardo reiteró el llamado a la conciencia ciudadana: “El agua no falta por falla técnica, sino por el uso irresponsable. Si cuidamos el agua, todos tendremos. Si no, afectamos a nuestros propios vecinos.









