Aunque el París Saint-Germain dio un paso importante hacia las semifinales de la Champions League al vencer 3-1 al Aston Villa en el duelo de ida, su entrenador, Luis Enrique, mantiene los pies en la tierra y se niega a considerar a su equipo como favorito. El técnico español aseguró que el resultado no cambia su mentalidad ni la de sus jugadores, ya que en una competencia como la Champions “el favoritismo no tiene mucho sentido”.
En conferencia de prensa posterior al encuentro, dejó claro que el objetivo en Birmingham será salir a ganar, no a especular con la ventaja. “Hemos conseguido el primer objetivo, pero todo sigue en juego”, afirmó el exseleccionador de España, destacando que el tercer gol, obra de Nuno Mendes en el tiempo añadido, fue un justo premio al esfuerzo desplegado por su equipo durante los 90 minutos.
Luis Enrique elogió el rendimiento colectivo, pero insistió en que el partido de vuelta será complicado, dado que esperan a un Aston Villa agresivo y con mayor necesidad de atacar. Bajo la dirección de Unai Emery, el equipo inglés ha mostrado fortaleza en su estadio y para Luis Enrique no hay margen para relajarse. “Va a ser un partido difícil, pero no vamos a especular. Esa palabra no existe en nuestro vocabulario”, recalcó el asturiano, subrayando que el PSG buscará nuevamente imponer su estilo ofensivo.
El duelo definitivo está programado para el próximo martes en Villa Park, donde el PSG intentará sellar su pase a las semifinales, pero sin caer en el exceso de confianza que tantos sustos ha generado en ediciones anteriores. Luis Enrique sabe que cualquier error puede costar caro, por lo que apuesta por una mentalidad ganadora hasta el último minuto.









