El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrán una conversación telefónica este martes para discutir la propuesta de una tregua temporal en Ucrania. Esta será la segunda llamada oficial entre ambos mandatarios desde que Trump asumió su segundo mandato en enero pasado, en un contexto marcado por la ofensiva rusa en territorio ucraniano que inició hace tres años. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la preparación de este diálogo, el cual se centrará en los detalles de un cese al fuego y en quién supervisará su cumplimiento.
Trump adelantó que ya ha mantenido conversaciones con ambas partes y que su enviado especial, Steve Witkoff, viajó a Moscú la semana pasada para presentar un plan de tregua de 30 días. Este acuerdo ya cuenta con la aprobación de Kiev y ha despertado el interés de Putin, aunque el mandatario ruso ha señalado que existen «asuntos importantes» que desea abordar directamente con Trump antes de aceptarlo por completo.
Las condiciones para la tregua siguen siendo un punto de conflicto. Rusia exige el reconocimiento del control sobre los territorios ocupados, la renuncia de Ucrania a unirse a la OTAN y el desmantelamiento del actual gobierno ucraniano. Por su parte, Ucrania rechaza ceder territorio y solicita garantías de seguridad y la presencia de una fuerza internacional que supervise el cese al fuego. En una cumbre virtual reciente, organizada por Londres, una treintena de países aliados de Ucrania acordaron aumentar la presión sobre Rusia, a quien acusan de prolongar las negociaciones para obtener ventajas militares.
En el frente de batalla, la situación sigue siendo tensa. Las fuerzas rusas continúan su ofensiva en la región de Kursk, donde las tropas ucranianas lanzaron una contraofensiva el verano pasado. Mientras tanto, Ucrania y Rusia continúan atacándose con drones. Un reciente ataque ucraniano causó un incendio en una refinería de petróleo en la región rusa de Astracán, mientras que Rusia lanzó 174 drones contra Ucrania, de los cuales 90 fueron derribados y 70 no causaron daños significativos, según la Fuerza Aérea ucraniana.
En medio del conflicto, los civiles afectados por la guerra expresan su deseo de paz. Ekaterina Panova, una refugiada de la región de Kursk, espera que Trump pueda mediar para lograr un acuerdo que ponga fin a lo que califica como una «matanza fratricida». Por su parte, Valentyna, una residente del este de Ucrania, señaló que la población está agotada y anhela que el conflicto termine lo antes posible.









