La administración del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta 112 demandas legales desde que asumió el cargo, según el proyecto Rastreo de Litigios. La mayoría de estos casos están relacionados con la defensa de los derechos civiles, con 59 demandas colectivas en curso, que buscan impugnar decisiones controvertidas. Entre las acciones legales más relevantes se encuentran las interpuestas por ex empleados federales que aseguran haber sido despedidos injustamente o forzados a renunciar, lideradas por campañas como la de Elon Musk, que acumula 46 demandas grupales.
En tercer lugar, las políticas migratorias de Trump han generado 27 demandas, las cuales comenzaron desde el primer día de su mandato el 20 de enero. Entre los casos más polémicos destaca la intención del exmandatario de modificar la enmienda constitucional 14 para negar la ciudadanía a hijos de migrantes indocumentados. Además, se han presentado acciones legales contra el uso de instalaciones de la base de Guantánamo para detener a migrantes, lo que ha desatado críticas de diversas organizaciones defensoras de derechos humanos.
Las demandas también se extienden a otras áreas como el medio ambiente, la discriminación, la cancelación de presupuestos y la suspensión de servicios básicos de salud y alimentación para personas de bajos recursos. Según los registros, casi la totalidad de estos litigios siguen abiertos o en proceso. Solo un caso ha sido cerrado: el de un exasesor gubernamental que buscaba recuperar su puesto tras ser despedido, pero que perdió en una corte de apelaciones.
La mayoría de las demandas han sido presentadas por coaliciones de organizaciones civiles y gobiernos estatales que buscan frenar las iniciativas más controversiales de Trump. Estas acciones legales reflejan una intensa batalla judicial que persiste incluso después de su salida del poder, consolidando un escenario de resistencia legal ante políticas consideradas por muchos como autoritarias y discriminatorias.









