El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, reconoció y elogió la postura de México y el Reino Unido por no implementar aranceles en respuesta a las medidas proteccionistas impulsadas por la administración de Donald Trump. Lutnick destacó que esta actitud refleja una estrategia inteligente para mantener una relación comercial estable con Washington, a diferencia de otros países que han optado por tomar represalias y que, según advirtió, enfrentarán duras consecuencias.
Estas declaraciones surgen después de que el presidente Trump anunciara un arancel del 200 % a vinos y bebidas alcohólicas de la Unión Europea, en respuesta a los aranceles del 50 % que el bloque europeo impuso al whisky estadounidense. Lutnick subrayó que quienes desafíen las políticas comerciales de Estados Unidos serán tratados con firmeza, mientras que aquellos que cooperen recibirán un trato más favorable. «Si lo descontentas, responde descontento», afirmó el secretario, destacando que países como México y el Reino Unido han evaluado cuidadosamente sus relaciones comerciales con Estados Unidos y han evitado medidas que puedan tensar aún más las relaciones bilaterales.
El funcionario enfatizó que el objetivo principal de la administración Trump es eliminar las barreras comerciales que limitan la entrada de productos estadounidenses en mercados internacionales y fortalecer las capacidades manufactureras en sectores estratégicos para la seguridad nacional. Además, advirtió que aquellos países que decidan responder con represalias serán enfrentados con «fuerza y poder» por parte del presidente, lo que incrementa las preocupaciones sobre una posible escalada de tensiones comerciales a nivel global.
En contraste, Lutnick señaló que la reciente respuesta de Canadá a los aranceles estadounidenses responde más a motivos políticos internos que a una verdadera guerra comercial, sugiriendo que el gobierno canadiense busca ganar apoyo electoral mediante estas medidas. Las declaraciones del secretario de Comercio reflejan una estrategia clara de presión hacia los socios comerciales para que acepten las políticas arancelarias de Trump sin generar confrontaciones, en un momento donde las tensiones comerciales podrían afectar significativamente la economía global.









