La problemática de las largas filas en el Puente Internacional II “Juárez-Lincoln” de Nuevo Laredo se ha intensificado, afectando no solo los fines de semana, sino también en días hábiles.
Usuarios reportan tiempos de espera de hasta tres horas solo para llegar a las casetas de cobro de Caminos y Puentes Federales (Capufe), mientras que el cruce hacia Laredo, Texas, toma apenas unos minutos.
El principal factor de estos retrasos es la revisión implementada por la Guardia Nacional en el lado mexicano, la cual se ha vuelto más minuciosa y prolongada.
Aunque esta medida busca reforzar la seguridad, usuarios manifiestan su inconformidad debido a la falta de planeación y recursos suficientes para agilizar el proceso.
Anteriormente, los tiempos de espera prolongados afectaban principalmente a quienes utilizaban los carriles de pago en efectivo o generales. Sin embargo, ahora el problema también impacta a los usuarios del sistema de pago electrónico (Telepeaje), quienes antes cruzaban de manera más rápida.
“Antes tardábamos tres o cuatro horas en los carriles de pago en efectivo, pero ahora también en los de Telepeaje. Ayer martes hice casi tres horas solo para llegar a la caseta, y pasando al puente fueron menos de cinco minutos para llegar a Laredo”, comentó Esther Jacobo, usuaria del cruce.
Usuarios también destacan que el retraso es resultado de una “triple revisión”: primero en el filtro de la Guardia Nacional en México, luego con los Rayos Gama en la plataforma, y finalmente con una posible inspección secundaria por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.
A pesar de que la Guardia Nacional ha asignado más elementos y cuenta con unidades caninas y equipos digitales, la cantidad de vehículos que cruzan diariamente supera la capacidad operativa del filtro de inspección.
Los ciudadanos reconocen la importancia de las medidas de seguridad, pero consideran que se requiere más personal y mejor organización para evitar tiempos de espera excesivos que afectan a quienes cruzan por motivos de trabajo, salud o negocios.










