El Papa Francisco cumplió 13 días internado debido a una doble neumonía, convirtiéndose en su estancia hospitalaria más prolongada desde que asumió el liderazgo de la Iglesia Católica en 2013. La oficina de prensa del Vaticano informó que el pontífice pasó una noche tranquila y su estado sigue siendo crítico, pero estable, sin episodios respiratorios agudos y con niveles en sangre controlados.
El martes se le realizó una tomografía para monitorear su evolución, y aunque su pronóstico sigue siendo reservado, Francisco ha continuado con algunas de sus actividades. Entre ellas, nombró al padre Andrés Sáinz Márquez como obispo de San Juan de Los Lagos y a José Francisco González González como arzobispo de Tuxtla Gutiérrez.
A pesar de la gravedad de su condición, el Papa se ha mostrado más activo en los últimos días. Incluso realizó una llamada a la parroquia de Gaza y autorizó varias canonizaciones. Mientras tanto, fieles y cardenales han organizado jornadas de oración en la Plaza de San Pedro, y líderes mundiales como Donald Trump, Emmanuel Macron y Nicolás Maduro han enviado mensajes de apoyo al pontífice.









