La reactivación de la Planta de Tratamiento Oradel marca un hito en la gestión del agua en México, consolidando a Nuevo Laredo como un referente en saneamiento ambiental.
Este proyecto, impulsado por el Gobierno Municipal, incorpora la Tecnología de Disrupción Molecular (TDM), un método innovador desarrollado en Monterrey, Nuevo León, que ha demostrado su eficacia en países como Estados Unidos, India, Arabia Saudita e Italia.
El sistema permite la purificación del agua de manera rápida y eficiente mediante un proceso que separa y degrada los contaminantes, transformándolos en dióxido de carbono, agua y sales inertes sin impacto ambiental.
Además, el manejo de lodos cumple con la norma CRETIB, eliminando costos adicionales de confinamiento.
La calidad del agua tratada es apta tanto para descarga en cuerpos de agua como para su posible potabilización, colocando a Nuevo Laredo a la vanguardia en la gestión hídrica.










