Agentes aduanales confirman impacto en el movimiento de mercancías por la amenaza de aranceles de EU, pese a que la medida sigue en pausa.
La incertidumbre generada por la posible aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos a productos mexicanos ha impactado el flujo comercial en la frontera de Nuevo Laredo, provocando una caída de hasta el 30% en la importación y exportación de algunas mercancías, particularmente en el sector cárnico.
De acuerdo con agentes aduanales, aunque la aplicación de aranceles se encuentra en pausa tras la prórroga otorgada por el gobierno estadounidense, la sola amenaza generó preocupación en las empresas, lo que llevó a una reducción en la actividad comercial del 1 al 4 de febrero.
Rosa María Alvarado, presidenta de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo, explicó que el impacto se sintió con mayor fuerza en las operaciones de importación y exportación de cárnicos, que pasaron de 600 movimientos diarios a una reducción del 30%.
“Se vio una afectación, porque muchas empresas frenaron pedidos ante la incertidumbre de cuánto podrían aumentar los costos. Aunque no se aplicaron los aranceles, hubo un desplome en la actividad, particularmente los días lunes y martes. Actualmente estamos en una recuperación del 15% y esperamos que en los próximos días la situación se normalice”, detalló Alvarado.
A pesar de este impacto temporal, la representante del sector aduanal destacó que la presidenta de México ha sabido manejar la negociación con el gobierno de Estados Unidos, logrando la postergación de la medida arancelaria hasta marzo.
De concretarse la aplicación de los aranceles, Alvarado descartó que estos se impongan sobre productos alimenticios, ya que afectarían a consumidores de ambos países.
Sin embargo, advirtió que sectores como autopartes, metales y tecnología sí podrían ser objeto de impuestos adicionales, lo que repercutiría en el comercio bilateral.
Mientras tanto, los agentes aduanales monitorean el comportamiento de otras mercancías para evaluar si la incertidumbre ha generado afectaciones en otros sectores del comercio internacional a través de la frontera de Nuevo Laredo.









