El Museo de Ciencias de Londres ha desatado una controversia al sugerir que los bloques de LEGO pueden fomentar la heteronormatividad debido a la forma en que se describe su conexión. En la exposición «Ver cosas que se queer-an», se argumenta que términos como «masculino» y «femenino» para referirse a las piezas, así como el concepto de «apareamiento» entre ellas, refuerzan una visión binaria del mundo.
La iniciativa, que busca visibilizar la diversidad LGBTQ+ en los museos, ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos defensores sostienen que es necesario reflexionar sobre el lenguaje, críticos como Fiona McAnena de Sex Matters calificaron la propuesta de absurda, argumentando que los niños no interpretan el ensamblaje de LEGO en términos de identidad de género o sexualidad. Elon Musk, dueño de X, se burló de la iniciativa con un emoji de payaso.
El museo ha defendido su postura asegurando que su objetivo es fomentar el diálogo sobre cómo el lenguaje cotidiano puede excluir identidades diversas. Sin embargo, la polémica sigue abierta, y LEGO no ha emitido comentarios sobre el tema.









