Lluvias torrenciales en el estado de Minas Gerais, en el sureste de Brasil, provocaron deslizamientos de tierra que dejaron al menos siete muertos y cuatro desaparecidos, informaron las autoridades locales este domingo. Entre las víctimas se encuentra un niño de ocho años, cuyo cuerpo fue encontrado por los bomberos entre los escombros de una vivienda destruida por el deslave.
La ciudad más afectada fue Ipatinga, donde cayeron 80 milímetros de lluvia en apenas una hora durante la noche del sábado. Este fenómeno meteorológico causó el colapso de varias estructuras y dejó extensas áreas cubiertas de lodo. En el lugar se encontraron otros dos cuerpos, y los equipos de rescate continúan buscando a tres personas desaparecidas bajo una avalancha de tierra y escombros.
Otra víctima fue localizada en la localidad cercana de Santana do Paraíso. Las imágenes difundidas por los bomberos revelan la magnitud del desastre, mostrando vastas zonas devastadas por el deslave. Ante la tragedia, el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, expresó su solidaridad y aseguró que el gobierno estatal está brindando apoyo en las labores de rescate y asistencia a los afectados.
Brasil ha enfrentado eventos meteorológicos extremos de manera recurrente. En 2024, el país sufrió severas inundaciones en el sur, que cobraron más de 180 vidas, y una sequía histórica que agravó los incendios en la Amazonia, con más de 140,000 focos registrados, la cifra más alta en 17 años.
Este nuevo desastre pone nuevamente en evidencia el impacto del cambio climático y la vulnerabilidad de las comunidades brasileñas frente a fenómenos naturales cada vez más intensos.









