El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado controversia con declaraciones recientes sobre México y la región. Durante una conferencia de prensa, Trump propuso renombrar el Golfo de México como «Golfo de América» y calificó a México como un país «esencialmente dirigido por cárteles». Según Trump, México también debe frenar la migración masiva hacia Estados Unidos, y señaló que su país tiene un déficit comercial significativo con sus vecinos del norte y sur.
Estas afirmaciones llegan en un contexto de tensión internacional. Trump expresó su intención de imponer aranceles más altos a México y Canadá para equilibrar las relaciones comerciales. Además, sugirió que Canadá podría convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos, una idea que desató críticas, especialmente tras la renuncia del primer ministro Justin Trudeau.
En cuanto al Golfo de México, Trump afirmó que el nombre actual beneficia a México y que su propuesta refleja mejor los intereses estadounidenses. El Golfo, una región vital que apareció en mapas europeos en el siglo XVI, cubre más de 1.6 millones de kilómetros cuadrados y ha sido un punto estratégico para el comercio global.
Trump también criticó el control del Canal de Panamá, aludiendo a su importancia militar y económica para Estados Unidos. Se negó a descartar el uso de la fuerza militar o económica para recuperar su administración, actualmente influida por China según sus declaraciones. También arremetió contra el expresidente Jimmy Carter, calificando de error histórico la transferencia del canal a Panamá.









