Una discusión se desató en las redes sociales sobre la entrada de trabajadores capacitados a EEUU, apoyado por Elon Musk, y la base de Donald Trump opuesta a todo tipo de inmigración.
WEST PALM BEACH, FLORIDA, EE.UU. — Una disputa pública entre figuras clave del movimiento de Donald Trump ha expuesto fisuras internas en su coalición política, anticipando posibles desafíos que podrían trasladarse a su próximo mandato en la Casa Blanca.
El enfrentamiento, desatado por el nombramiento de Sriram Krishnan como asesor en política de inteligencia artificial, refleja un choque entre los seguidores tradicionalistas de Trump, defensores de políticas estrictas contra la inmigración, y su nueva alianza con empresarios tecnológicos como Elon Musk y Vivek Ramaswamy, quienes abogan por la llegada de trabajadores calificados al país.
La activista Laura Loomer criticó públicamente el nombramiento, calificándolo como una traición a la filosofía de “Estados Unidos primero”.
En respuesta, destacados aliados tecnológicos de Trump, incluido Musk, defendieron la necesidad de traer talento extranjero para cubrir vacantes en la industria tecnológica.
El debate, que se desarrolló principalmente en la red social X, de propiedad de Musk, escaló hasta involucrar temas como la libertad de expresión, los valores culturales estadounidenses y el futuro del movimiento político de Trump.
Aunque Trump no ha comentado al respecto, la división evidencia las tensiones inherentes a su coalición, especialmente en torno a políticas clave como las visas H-1B para trabajadores calificados.
Estas tensiones podrían definir las prioridades y alianzas de su próxima administración. Este episodio resalta los desafíos que enfrenta Trump al intentar balancear los intereses divergentes de su base política y su nueva relación con líderes de la industria tecnológica.









