Un avión de la aerolínea Jeju Air se estrelló el 29 de diciembre de 2024 durante su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Muan, Corea del Sur, dejando 179 muertos entre los 181 ocupantes a bordo. La aeronave, un Boeing 737-800, cubría la ruta entre Bangkok y Muan cuando sufrió una colisión con una bandada de pájaros, lo que provocó un fallo crítico en el tren de aterrizaje. Este problema obligó al piloto a intentar un aterrizaje de emergencia sin el tren desplegado, lo que resultó en que el avión se deslizara fuera de la pista, chocara contra un muro perimetral y se incendiara.
De los pasajeros y tripulantes a bordo, solo dos mujeres lograron sobrevivir al accidente. Ambas fueron trasladadas a hospitales locales, aunque su estado es crítico. Las autoridades surcoreanas han señalado que las posibilidades de encontrar más sobrevivientes son extremadamente bajas debido al nivel de destrucción causado por el impacto y el fuego. El presidente interino de Corea del Sur, Choi Sang-mok, visitó el lugar de la tragedia y ordenó destinar todos los recursos necesarios a las labores de rescate, además de comprometerse a realizar una investigación exhaustiva para determinar las causas exactas del accidente y evitar futuros incidentes similares.
Jeju Air expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y prometió cooperar plenamente en las investigaciones. Por su parte, Boeing ofreció su apoyo técnico y manifestó su solidaridad con los afectados. Una de las cajas negras del avión ya fue recuperada y será clave para esclarecer los hechos.









