El 2025 se vislumbra complicado para el sector ganadero debido al cierre de exportaciones y las lluvias insuficientes durante la reciente temporada de huracanes, lo que apunta a un año con alta probabilidad de sequía.
“Y pues al mal tiempo, buena cara”, resumió Felipe Fernández Martínez, productor ganadero de la región, quien explicó que actualmente se están implementando medidas para mitigar las afectaciones en el campo.
Desde la segunda quincena de noviembre, el cierre de exportaciones ha significado la pérdida de una remesa de ganado, y es probable que para enero se acumule una segunda, dado el escenario poco alentador para la reanudación de estas actividades.
Sin embargo, Fernández descartó que esta situación sea una crisis, ya que se han abierto mercados nacionales de engorda que permiten enviar los animales que anteriormente eran exportados a Estados Unidos.
“El envío de animales a Estados Unidos es importante, sin duda, porque los ingresos en dólares ayudan a cubrir gastos en el vecino país, pero no es indispensable”, explicó.
El productor señaló que diciembre no se considera un mes de pérdida debido al cierre habitual de mercados por los festejos de fin de año. No obstante, advirtió que el déficit podría extenderse más allá, afectando las exportaciones a inicios de 2025.
Respecto a las lluvias, Fernández indicó que la escasez de precipitaciones durante la temporada de huracanes aumenta la dependencia del mes de enero, históricamente lluvioso y vital para el sector ganadero.
“A lo largo de los años, hemos aprendido a adaptarnos a la falta de lluvias. Este año no será la excepción, y ya estamos tomando medidas preventivas”, concluyó Fernández, destacando el esfuerzo del gremio por afrontar los retos que se avecinan.









