El partido entre Toluca y León, que terminó en un emocionante empate 2-2 en la Jornada 15 del Apertura 2024, se vio envuelto en controversia debido a las decisiones arbitrales de Guillermo Pacheco. El encuentro, realizado en el Estadio Nemesio Diez, estuvo lleno de emociones tanto dentro como fuera del campo, y el árbitro central terminó bajo una intensa presión que culminó con su salida escoltada por las fuerzas de seguridad, debido a la hostilidad de la afición local.
La actuación de Pacheco fue cuestionada desde los primeros minutos por los seguidores de Toluca, quienes abarrotaron el estadio y manifestaron su inconformidad con algunas de sus decisiones, incrementando la tensión conforme avanzaba el partido. En el segundo tiempo, Pacheco continuó realizando marcaciones que generaron aún más molestia, siendo objeto de abucheos y gritos de desaprobación. La situación empeoró cuando el árbitro decidió expulsar al jugador de Toluca Bruno Méndez cerca del final del encuentro, tras un conato de bronca en la cancha.
Al término del partido, las tensiones no disminuyeron. La seguridad del estadio tuvo que intervenir para resguardar al árbitro y a su equipo mientras se dirigían a los vestidores, pues un grupo de aficionados enardecidos les lanzó vasos y otros objetos, reflejando el descontento por las decisiones que, a su parecer, afectaron el desarrollo del juego.









