Cada año, la mariposa Monarca viaja desde Canadá y Estados Unidos recorriendo más de cuatro mil kilómetros hasta llegar a los santuarios de hibernación en México. Su llegada coincide con el Día de Muertos, una tradición en la que los habitantes locales creen que estos insectos representan las almas de los difuntos que regresan para visitar a sus familias el 1 y 2 de noviembre. Esta migración es un fenómeno de gran significado espiritual y cultural, especialmente en los estados de Michoacán y el Estado de México, donde se encuentran los principales santuarios de la Monarca.
A través del programa Correo Real de la organización Profauna, se informó que el pico de la migración aún no ha alcanzado México, pues las mariposas Monarca se encuentran en la frontera norte. No obstante, ya han sido reportados los primeros avistamientos en santuarios como Cerro Pelón y El Rosario, donde residentes locales observan la llegada de los primeros ejemplares de la temporada. La asociación Journey North, dedicada a monitorear migraciones de vida silvestre, mencionó que un frente frío reciente en la zona podría facilitar la visibilidad, permitiendo que los visitantes puedan apreciar mejor a estas mariposas en los próximos días.
Los santuarios de la Sierra Chincua, El Rosario y Senguio abrirán sus puertas al público el 18 de noviembre, de 09:00 a 17:00 horas, para recibir a los turistas que desean ser testigos de este espectáculo natural. La llegada de las Monarcas a estos santuarios no solo representa un impresionante fenómeno migratorio, sino también una oportunidad para que las comunidades locales honren su conexión con la naturaleza y celebren el ciclo de la vida y la muerte.









